La nueva Formación Profesional acelera la transformación del transporte y la logística

El pasado 29 de mayo, el Clúster Académico del Transporte y la Movilidad Segura y Sostenible celebró una nueva jornada de reflexión sobre el futuro de la Formación Profesional en el transporte y la logística. El encuentro reunió a administraciones, empresas y expertos para analizar cómo los nuevos Grados A, B y C pueden contribuir a responder a uno de los principales desafíos del sector: atraer, formar y retener el talento que necesitará la movilidad del futuro.

La formación se ha convertido en uno de los factores más determinantes para garantizar la competitividad del transporte y la logística en un entorno marcado por la digitalización, la transición energética, la automatización de procesos y la creciente escasez de profesionales cualificados. En este contexto, el nuevo modelo de Formación Profesional emerge como una herramienta estratégica para adaptar las competencias de los trabajadores a las necesidades reales de las empresas y facilitar la incorporación de nuevas generaciones al sector.

Con este objetivo, el Clúster Académico del Transporte y la Movilidad Segura y Sostenible, integrado por ASTIC, AT Academia del Transportista, Fundación Corell y DAC Docencia, celebró una jornada dedicada a analizar el papel de los nuevos Grados A, B y C de la Formación Profesional como respuesta a las necesidades presentes y futuras de las empresas del transporte, la logística y la movilidad.

Una Formación Profesional más flexible y conectada con la empresa

La jornada puso de manifiesto el profundo cambio que supone la nueva Ley de Formación Profesional. El nuevo sistema introduce un modelo más flexible, modular y orientado a facilitar el aprendizaje a lo largo de toda la vida profesional, permitiendo que trabajadores, desempleados y estudiantes construyan itinerarios formativos adaptados a sus necesidades.

Los participantes coincidieron en señalar que la reforma fortalece la relación entre el sistema educativo y el tejido empresarial, situando a las empresas como actores fundamentales en el diseño y desarrollo de los programas formativos. Esta mayor conexión permitirá reducir la distancia existente entre las competencias que demandan las organizaciones y las que adquieren los futuros profesionales.

Asimismo, se destacó que los nuevos grados facilitan la acreditación progresiva de conocimientos y competencias, favoreciendo una formación más accesible y ajustada a la realidad de sectores que evolucionan a gran velocidad.

El reto del relevo generacional

Uno de los temas que generó mayor consenso durante la jornada fue la necesidad de abordar el relevo generacional en el transporte.

El sector se enfrenta a una realidad preocupante: una parte importante de sus profesionales se encuentra próxima a la jubilación, mientras que la incorporación de jóvenes sigue siendo insuficiente para cubrir las necesidades futuras de las empresas. Esta situación afecta especialmente a determinadas actividades vinculadas al transporte por carretera, donde la escasez de conductores profesionales se ha convertido en una preocupación compartida por todo el sector.

Los expertos coincidieron en que la Formación Profesional puede desempeñar un papel fundamental para revertir esta tendencia, acercando las profesiones del transporte a las nuevas generaciones y ofreciendo itinerarios formativos más atractivos, prácticos y conectados con las oportunidades reales de empleo.

La mejora de la imagen del sector, la incorporación de nuevas tecnologías y la posibilidad de acceder a una formación especializada desde etapas tempranas fueron señaladas como factores clave para atraer nuevo talento.

Formación para un sector en plena transformación tecnológica

La digitalización y la innovación tecnológica también ocuparon un lugar destacado en los debates.

La implantación de sistemas inteligentes de transporte, la electrificación de vehículos, la automatización de procesos logísticos, la gestión avanzada de datos y la futura llegada de nuevas soluciones de movilidad están modificando profundamente las competencias que demandan las empresas.

En este escenario, la formación continua deja de ser una opción para convertirse en una necesidad estratégica. Los profesionales deberán actualizar conocimientos de manera permanente para adaptarse a un entorno en constante evolución, mientras que las organizaciones necesitarán estructuras formativas más ágiles que les permitan responder rápidamente a los cambios tecnológicos.

La jornada puso de relieve que la capacitación será uno de los principales factores de competitividad durante los próximos años y que el éxito de la transformación del transporte dependerá, en gran medida, de la capacidad para desarrollar y retener talento especializado.

Fundación Corell: impulsar el conocimiento para construir el transporte del futuro

La Fundación Corell participó activamente en la jornada como miembro del Clúster Académico del Transporte y la Movilidad Segura y Sostenible, reafirmando su compromiso con el desarrollo del conocimiento, la innovación y la cualificación profesional como pilares fundamentales para el futuro del sector.

José Víctor Esteban, secretario general de la Fundación Corell, moderó una de las mesas dedicadas a la implantación de los nuevos grados formativos en las distintas comunidades autónomas y fue el encargado de clausurar el encuentro.

Durante su intervención, destacó la importancia de seguir fortaleciendo los vínculos entre formación y acceso a la profesión, así como la necesidad de adaptar los programas educativos a las demandas reales de un sector que afronta profundas transformaciones tecnológicas, energéticas y organizativas.

La jornada concluyó con una idea compartida por todos los participantes: el futuro del transporte y la logística dependerá de la capacidad para atraer, formar y desarrollar los profesionales que harán posible una movilidad más eficiente, segura, sostenible y competitiva.